En las ciudades de Alemania, hay una ciudad llamada “Berlín la ciudad encantada”. Esta ciudad fue llamada así en homenaje al mago Merlín, quien ere el rey de esta ciudad. Merlín tenía una hija, la princesa Adaly, quien era muy feliz y no le gustaba darles órdenes a los ciudadanos de Berlín, razón por la cual era muy apreciada por la gente. Algo que molestaba mucho a una bruja malvada que vivía en lo alto de la colina llamada los Andes, ahí había una cueva llena de telarañas y murciélagos, donde la bruja pasa su tiempo preparando pócimas malignas, para perjudicar a las personas.
Cuando se celebro el aniversario de Berlín, el Rey hizo una gran fiesta para toda la comunidad y la malvada bruja disfrazada de una ciudadana humilde, se acerco al trono real con planes de capturar a la princesa Adaly, lo cual lo logro con su astucia y maldad.
El rey al enterarse de tan terrible situación, se enfureció y juro matar a la bruja. Organizo a sus tropas para ir a la colina de los Andes, caminaron por esta peligrosa pendiente hasta llegar a la cueva, donde la bruja había puesto muchas trampas para evitar la entrada de cualquier persona.
Pero las órdenes de Merlín era traer a su hija sana y salva, por lo cual los soldados hicieron hasta lo imposible por entrar, perdiendo muchos de ellos sus vidas. Después de mucho tiempo y dificultades lograron entrar has lo más oscuro y profundo de la cueva, allí encontraron a la Princesa Adaly atada a una silla, con muestras de haber estado pasando hambre, frió y angustia.
En el preciso momento que liberan a Adaly apareció un espantoso ser irreconocible, que ataco a muchos soldados causándole la muerte, pero en esta terrible batalla un soldado muy valiente con una gran lanza atravesó el corazón de la malvada bruja, quien cayó al suelo agonizante, después de unos minutos de estar tirada empezó a quemarse y a desaparecer bajo la mirada de los soldados y la princesa, la temible cueva llena de maldad también desapareció como la bruja, empezaron a caer rocas enormes, todos corrían hacia la salida para salvar sus vidas, pero no corrieron con suerte, los soldados murieron en el intento, solo se salvaron el Rey Merlín y su princesa Adaly.
Después de lo sucedido celebraron el regreso de la princesa y nunca más se supo de la bruja y de la maldad que causa en esta ciudad, y desde ese día vivieron felices
Arley Guerra León